Ah... Tejer!

La "perfección" es enemiga de "lo mejor"



En un post pasado les conté cómo comencé a tejer una frazada en crochet cuando iba de vacaciones con mi familia.

Este punto granny es muy fácil y como el crochet avanza tan rápido, la verdad es que en un dos por tres puedes tener la manta terminada. En cuestión de días!



Pero yo me estanqué. Pasaron varias semanas antes de tenerla terminada como la ven en la foto. Y todo por orgullo...


¿Es una tontería? ¿Hago mucho drama por un defectico? Me tomó semanas retomar el tejido y aceptar que no me va a quedar perfecta. ¿Y por qué? Porque me faltaba lana naranja para acabar la hilera!


Ahora lo pienso y digo: Ay sí! Gran cosota...! Y me da vergüenza. Pero en aquel momento me recorrí tres mercerías y no conseguí el color que buscaba para completar este pedacito!!!


Yo estoy segura que a más de una le pasa igual. Aceptémoslo, somos así de exigentes y de obstinadas.

Lo bueno fue que cuando acepté que no iba a ser perfecto, algo maravilloso pasó: ya no me sentí frustrada y avancé tan rápido que al día siguiente, o sea, hoy, la terminé.


La terminé! Si me hubiera quedado enfrascada en que tenía que tener el mismo tono de narajna, todavía la frazada estuviera inconclusa. Como si no tuviera cosas inconclusas ya...

Así es la vida: soltar la exigencia de la perfección da la libertad para avanzar. A veces lo "mejor" es seguir adelante.

Les dejo el patrón. Lo saqué de Pinterest, pero las instrucciones son de Moussa Lanas. Estuve buscando en su página web y en la de Facebook, pero no encontré el link. Les dejo el patrón tal como lo vi en Pinterest:


Hubiera podido

En la ruta, paseando en Bariloche

Tejer es una actividad que hago casi sin parar y que consume mi energía y mi vida. Bueno, en realidad no tanto. Tengo que parar porque mis hijos me necesitan y debo atenderlos. También hay que atender la casa y las obligaciones que toda ama de casa tiene.

Pero como soy una tejedora compulsiva consciente de mi enfermedad procuro cumplir con esos deberes sin que el tejido interfiera demasiado.

Es así que en el avión, como loes conté en el post anterior, tejí.

Pero el dilema entre vacacionar o tejer no me quedó ahí no más. La cosa es que vas de vacaciones con la familia, no van a pasar una luna de miel solas la aguja viajera y tu.

Bariloche, que fue el destino que escogimos para visitar es una preciosidad! Y no solo Bariloche, sino también sus alrededores: Villa La Angostura, San Martín de Los Andes, el Cerro Tronador, El Bolsón, en fin, todo es bello!

Cerro Tronador

Lago Nahuel Huapi, en uno de sus brazos

Pero hay que ir en auto, por una ruta que en ocasiones es de tierra y piedritas.

Hubiera podido tejer en el camino, pero me contuve. Hubiera mirar toda esas vistas tan hermosas mientras tejía, porque puedo tejer sin ver el crochet, pero me controlé.

La que teje debe saber cuándo y con quién. El sentido de oportunidad me decía que no era el momento.

Si hubiera decidido tejer aunque fuera por un kilómetro mi marido me mata! En otra oportunidad escribiré sobre los esposos y su antipatía porque nosotras tejamos.

Por ahora, me limito a contarles que aunque no tejí, sí ovillé! Ja,ja!

Me compré esta preciosa lana pura de oveja, teñida en un color mostaza, perfecta para combinar en la frazada que venía tejiendo en el avión. La compré en una de esas casas artesanales que hay en todas partes en Bariloche.


Y bueno, al parecer los medios de transporte y las tejedoras nos llevamos bien. En el avión tejí, en el auto ovillé. De lo más fácil, rápido y cómodo!

Y lo mejor de todo, mi esposo ni chistó! ;)
Image and video hosting by TinyPic


Orgullo textil

No es una afición, es una ventaja postapocalíptica

Si alguna vez sentiste que tejer era algo innato en tí. Si alguna vez te dijiste cosas como "tejer es parte de mi vida" o "lo llevo en la sangre". Si te preguntaste por qué tú al igual que otras tantas tejedoras tejen y tejen como algo natural, tal vez te sorprenda la explicación.

Tejemos por necesidad. Una necesidad tan primitiva que resulta que el "entretejido" es incluso anterior a la rueda!

Así lo explica María Teresa Guerrero en un artículo maravilloso publicado en la Biblioteca virtual Luis Angel Arando. Es largo, así que les traje unos extractos. Explica María Teresa:

"Antes de trabajar o divertirse, el hombre primitivo tenía que alimentarse, refugiarse y vestirse".

Así que tejía, jaja! Las culturas precolombinas no conocían la rueda, pero tejían!!

Si comparamos la utilidad, la variedad y la manejabildad de los materiales que utilizaba el hombre primitivo, resulta que los que empleaba para el tejido o entrecruzado son superiores a los que empleaba en trabajos tallados en piedra, metal o arcilla.

Además, el primero utensilio "entrelazado" fue el canasto con el que se recolectaban, almacenaban y transportaban alimentos durante la jornada. Estos eran compartidos cuando el grupo se reunía, de manera que se puede decir que el entretejido contribuyó a iniciar la organización social en familia. Qué tal?

"De los contenedores se pasa a los cargadores durante la manutención, o como soluciones de vestimenta, chalecos, protectores para la lluvia, cinturones. En el hogar están los muebles mesas, sillas y como recubridores los zapatos, sombreros, mochilas; como adornos o símbolos de poder pulseras, collares, máscaras; en utensilios las peinillas, escobas, agarraderas; o encerramientos específicos las casas, cobijos, y templos". 
"El cabello al crecer y al no existir las tijeras, exige un ordenamiento y nitidez en la presentación. El entrecruzamiento es la mejor alternativa como ornamento del cabello; aparecen las trenzas que mantienen el cabello alejado de los ojos y del rostro". 
"El trenzado como ornamento es un excelente recurso para el vestido. Sostiene la vestimenta sujeta al cuerpo para conservar las propiedades artísticas de la personalidad, carga o sujeta las cuentas sagradas o simbólicas formando los collares que irán alrededor del cuello, la cabeza, la cintura, el busto, el brazo, el antebrazo o el tobillo".

Las “esteras” atadas a las paredes, pisos, techos contribuyen al ambiente de la vivienda y crean un recinto agradable.


Es decir, que al parecer, el tejido casi casi que está en nuestros genes y en parte contribuyó a que podamos construir nuestra civilización.

Quién dijo que tejer es una moda de ahora?

Simplemente no podríamos vivir o al menos tener una civilización si no tejiéramos.

Así que hermanas mías, somos parte del legado, nuestra "moda", "hobby" u "oficio" dio inicio a la humanidad y además probablemente sea este arte nuestro el que protagonice la reconstrucción de una civilización postapocalíptica.

Nunca se sabe...


Artículo
Guerrero, María Teresa. "Colombia a través del ojo del artista".Tejido y sentido - Una metáfora de la vida.
Publicación digital en la página web de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República. 
http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/todaslasartes/mariate/tejido.htm
Búsqueda realizada el 1 de noviembre de 2013



Tejiendo todo se me pasa...!


Todo el mundo cree en algo.

Yo creo en el tejido y en su poder maravilloso para hacerme sentir bien. A mí tejiendo se me pasa todo!
Por eso escribí este Credo del Tejido a Mano cuando inicié mis labores "tejeriles" en Hand to Hand Tigre. Ahora que empiezo este proyecto adicional se los comparto nuevamente.

A seguir tejiendo por los hilos de los hilos, Amén.


1 comentario:

  1. ¡Hola! entré aqué por la foto de la madeja mostaza en tus rodillas: ¡eso hago viajando! Aprendí crochet después de los 40, aún no puedo tejer sin mirar.
    Algo importante: mi marido adora que yo teja, me alienta y me ayuda con sugerencias de colores, tamaños, etc.
    Me gusta la oraciòn.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...